rubor según la forma de tu rostro: Al aplicar el rubor hay que tener presente la forma de nuestro rostro.
Si tenemos cara alargada debemos aplicarlo horizontalmente, desde el centro de las mejillas, a la altura de las fosas nasales, hasta las sienes, pero difuminándolo de forma ascendente. Por otra parte, si nuestro rostro fuese ovalado o huesudo, el rubor se debe aplicar igualmente en el centro de la mejilla, pero su difuminado debe hacerse de manera circular, para atenuar los rasgos faciales.
Aquellas con cara redonda deben aplicarlo triangularmente, siguiendo una línea imaginaria de las comisuras labiales a la sien, y aplicándolo de la mitad de la mejilla hacia fuera. Por último, las de rostro cuadrado pueden aplicarlo de forma horizontal, tal cual lo deben hacer las de cara alargada.

Cómo aplicarlo correctamente: A tono con lo anterior hay que decir que la forma de aplicar el rubor importa y mucho. No seguir los principios generales puede conllevar a un resultado adverso.
Por tanto, ten presente que el primer toque del producto se debe dar en la parte de arriba del hueso de la mejilla, para que quede con mayor intensidad. De ahí, y sin volver a poner rubor en la brocha, el maquillaje se va difuminando hasta las sienes con movimientos relativamente largos.
Sonríe al aplicar el rubor : Si a partir de lo anterior encuentras difícil hallar el punto exacto donde poner rubor en primer lugar, una técnica infalible es sonreír ligeramente. Allí donde termina la sonrisa y sobresale el bulto de carne facial de los pómulos tendremos ese punto inicial por donde iniciaremos la aplicación.
Cuidado con los excesos: Al aplicar rubor debemos cuidar los excesos. El producto de más que hayamos llevado al rostro podemos quitarlo con la mano apenas lo notemos mientras nos maquillamos, ya que después es más difícil retirarlo. Para prever esto se recomienda actuar con mesura y no aplicar mucho rubor a la vez.

Errores que debemos evitar
Existen una serie de errores comunes a la hora de aplicar el rubor . Aquí te presentamos una lista para que intentes evitarlos:
- Utilizar rubores dúo, crema-polvo, que pueden resultar pesados y crear una textura acartonada sobre la cara.
- Usar matices demasiado brillantes, oscuros o pálidos.
- Usar un tono de rubor que rivalice con el de tu barra de labios.
- Aplicar el rubor en una banda horizontal en lugar de vertical sobre las mejillas.